La obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial, caracterizada por una acumulación excesiva de grasa visceral y subcutánea, lo cual provoca una disfunción en el tejido adiposo.
Pero ¿por qué se considera la obesidad una enfermedad? La respuesta radica en su complejidad y en cómo afecta múltiples aspectos del cuerpo humano. Para ser catalogada como tal, una condición debe mostrar signos o síntomas específicos, tener un impacto significativo en la calidad de vida y aumentar el riesgo de otras enfermedades. En el caso de la obesidad, se manifiesta con un aumento notable de la grasa corporal, cambios en la presión arterial, variaciones en los niveles de glucosa en sangre y una disminución en la calidad de vida debido a restricciones físicas y emocionales. Además, incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.
Y es que la obesidad no es simplemente un aumento de peso, sino una condición mucho más compleja.